
La mayoría de los consejos sobre aprendizaje de idiomas en internet suenan seguros pero no tienen fuentes. Este sitio está construido al revés: una respuesta solo existe si la respalda investigación publicada.
Los motores de búsqueda académicos no responden bien a preguntas conversacionales, así que primero traducimos lo que preguntaste en varias consultas específicas. Si elegiste un idioma, algunas consultas se centran en ese idioma y otras se mantienen generales, para cubrir ambos casos.
Consultamos Semantic Scholar, CrossRef y PubMed/ERIC en paralelo, y luego eliminamos duplicados y clasificamos los resultados por relevancia, número de citas y actualidad. Cuando un artículo tiene una copia de texto completo legalmente gratuita — vía Unpaywall, PubMed Central o el propio sitio del autor — leemos el artículo completo en lugar de solo el resumen.
A la IA se le dan las fuentes recuperadas y se le indica que no use nada más — sin conocimiento general, sin rellenar huecos. Cada afirmación debe citar una fuente concreta. Después comprobamos cada cita de forma automática y descartamos cualquiera que señale algo que no le proporcionamos realmente.
Si la investigación que encontramos no responde realmente a tu pregunta, el informe lo dice y explica qué falta, en lugar de disfrazar evidencia escasa como una recomendación segura. Lo mismo aplica por idioma: cuando un idioma no tiene suficiente investigación de adquisición indexada, lo marcamos como no listo en vez de adivinar.
No es un sustituto de un profesor, ni es infalible. La búsqueda puede pasar por alto el mejor artículo sobre un tema, y un resumen puede malinterpretar un estudio. Las citas están ahí para que puedas comprobarlas — por favor, hazlo.